Placa - J. M. Serrat

 



No escucho a Serrat, o solo de pasada, els nois del carrer estábamos más por los Beatles. Joan Manel nos resultaba un tanto antipático. Por un lado: tenía la pinta de tu primo, él que un verano pegó el estirón y se olvidó de nosotros, para correr detrás de las niñas con la lengua fuera. Por el otro, peor todavía: se hacía llamar el noi del Poble Sec. ¡Qué morro!, ¡si aquí nadie lo había visto nunca! Si sabíamos la pinta que tenía era porque su tía en la Pesca Salada tenía colgados, en la pared de detrás del mostrador, dos grandes pósteres con su cara. El noi del Poble Sec... la banda comenzó a plantearse la posibilidad de que si en una de esas lo veíamos por aquí, abordarlo entre todos y que nos explicara qué méritos tenía para llevar el mote. Pero nunca se presentó o no lo vimos;: entonces llegó el verano, también dimos el estirón y nos olvidamos de él.

No escucho a Serrat, pero tengo un CD suyo; se llama 4, creo que es su cuarto disco, contiene una canción que se llama El meu Carrer. Es una canción que me molesta muchísimo, describe nuestra calle con bastante precisión física, pero con capas y capas de lágrimas de cocodrilo encima. El verso que más me rasca habla de que en la calle hay tres bares y una pensión; se lo hace venir bien junto con la música para que suene sórdido. En esa pensión viví con mis padres, emigrantes en Barcelona, sobre cuatro años. Que hable de mi casa, de mi calle, de mi barrio, como si fuera suyo... Entiendo que es un recurso artístico, pero a veces pienso en reunir a la banda.