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Incidencia provocada por Javier Pérez en JD 

Estoy de acuerdo con usted en que en "Lolita" en realidad no hay mucho sexo —y sí mucha frustración—, aunque resumir a Humbert Humbert únicamente como «un puñetero delincuente de mierda» me parece una sintetización fácil. Aunque coincido en que es un rato irritante —supongo que es esta acepción de puñetero la que usa—, me pareció, ya en una primera lectura, que el personaje debía ser leído y entendido más que por lo que afirmaba por lo que no decía; pero, claro, siempre tengo tendencia a entender cosas diferentes en mis lecturas que las que se tienen por establecidas, sin duda una forma de egocentrismo.

Las fajas de "El perfume" creían necesario aclarar que ante todo era «La historia de un asesino». Y no recuerdo que se relatara en primera persona, ni que él fuera un tipo encantador, a no ser que esta valoración sea por comparación con la sociedad y el tiempo en que le tocaba vivir.

Daré por bueno que estas menciones, a vuela pluma, son solo atrezzo en su escrito, algo destinado a —como más adelante menciona— marcar la diferencia entre el diferente tratamiento que se da a la violencia a secas y a la violencia sexual, aunque yo hubiese ido más allá y hubiese puesto de manifiesto el trato diferenciado entre la violencia institucional y la que va por libre. Definir la frontera que separa ambas daría para un ensayo que yo, desde luego, no escribiré.

Me sorprende la cantidad de libros que parece usted leer sobre el monto total para defender la opinión que da título a este divertimento. También la cercanía que dice tener hacia el gremio de editores: parece tratar con muchos, los suficientes para poder construir un grupo estadístico —además de uno de control— para que sus afirmaciones tengan valor. No escribo muchas escenas de sexo («solo si lo exige el guion») y suelo despacharlas en dos párrafos, y no trato ya con editores, pero le aseguro que si alguno de ellos me dijese de cambiar una sola línea, atendiendo a los criterios que usted menciona, lo enviaría de seguido a la mierda.

¿Por qué estoy escribiendo esto? Lo he olvidado. ¡Ah, sí! Es porque usted presenta lo que es una sensación, un pálpito, como una verdad casi absoluta. Además desliza, parece aceptar, como quien no quiere la cosa, que el fin último de la escritura es la venta y no el acto en sí de escribir. O, dándole la vuelta, que solo lo publicado ha sido escrito.

En fin, que su texto me ha resultado dulcemente irritante, lo que debería ser un contrasentido y no lo es. Ya dicen que sarna con gusto no pica.

Saludos.

PD: En https://pacodetorresapuntesdelnatural.blogspot.com/2023/12/lolita-en-hong-kong.html me extiendo más sobre el amigo Humbert Humbert, yo lo trato de medusa.

 

 

 

 

 


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