Placa - Manuel Vázquez Montalbán-

 



[... Charo, viste sus delgados cincuenta años con una bata blanca que la pericia de un sastre ha transformado en un vestido camisero breve y elegante. Ella tiene los ojos grandes y brillantes, los labios gruesos y el cabello moreno, corto, arreglado en una confusión de bucles. Es pastada a mami y a la vez totalmente diferente; en la mirada, en el porte. Papa, plantado a mi lado, tiene una cara de bobo de concurso. Creo que yo también...]

[... 

—Charo es una puta.
—Y fisioterapeuta.
—Una puta siempre es una puta.
Su afirmación parece haberle hecho gracia a Eleuterio, y no era esa su intención. Augusto no sabe si tenía ninguna, pero no era esta, desde luego. Si era cabrearle, llevarle al borde, obligarle a liarse a guantazos y así tener una excusa para olvidarse del asunto... no ha funcionado.
—Eso dicen; también dicen que un policía siempre lo es y se equivocan. ¿No, Augusto?
—Charo ya ha enloquecido a unos cuantos imbéciles.
—¿Te extraña?
—Hay quien dice que se cargó personalmente a aquél, al detective, el portugués.
—Era gallego, y está vivo.
—¿Hay algún muerto que para ti no lo esté, Eleuterio?
—Los que lo están de verdad. Mírate esto.
Dice Eleuterio desenrollando unos planos...]