Sagrada Familia


Incidencia provocada por Jason Horowitz de NYTimes

La información puede ser inexacta, es vox populi en la ciudad que los propietarios de los edificios construidos en el frontal de la Sagrada Familia adquirieron los terrenos en reserva de dominio, corrijanme si uso una expresión equivocada, a un valor por debajo del mercado, haciendo la apuesta de que la basílica como templo petitorio -es esta su clasificación eclesiástica, que significa que debía ser construido con limosnas-, nunca se acabaría. Cuál fue su sorpresa al comprobar que la ciudad después del 92 se ponía de moda, y que sus gestores comenzaban a cobrar entrada y a hacer salir a los visitantes por la tienda de regalos; política que ha financiado la obra, pero la aleja totalmente del espíritu Gauditiano. Durante muchos años los únicos visitantes exóticos eran japoneses, a los niños de los '70 nos fascinaban las guías turísticas en su idioma.