La bola
Una mujer que a unos gustaba y a otros no. Una mujer con rincones grises y otros luminosos. Como todos, ¿no?
Más de que si hablan bien o mal de ella, de lo que -como siempre- parece que te quejas, es de que a ti no te hayan consultado.
Eso de los ojos vendados me parece enfermizo, en ti y en ella; ¿qué quieres?
Por lo demás prosa sobre editores, el enemigo natural del escritor.
Una cosa más, dices que la revista tiene más lectores ahora que antes. Entonces, ¿por qué te pasas la vida quejándote de que si el algoritmo esto y lo otro?
Saludos.
